Solo una mujer sabe lo que es:

Pasarse la vida entera, luchando contra su propio pelo.

Comprarse una remerita que no combina con nada, pero que por el precio estaba

irresistible.

Cortarse el pelo, quedar con cara de boluda, y todavía tener que oir a los otros diciendo: '¿Pero por que hiciste eso?'

Saber  de memoria quien se casó, quien se separó, quien se volvió trola y quien

dejó la carrera.

Tener una cartera que más se parece al neceser de la abuela de McGyver, de tantas cosas acumuladas e increíbles que existen dentro de ella.

Hablar de intimidades que los hombres ni siquiera  imaginan!

Ser tratada como una idiota por los mecánicos de un taller.

Fingir naturalidad durante un examen ginecológico.

Llorar cuando el padre del Rey León muere, dejando el cachorrito huérfano.

El poder de unos jeans, o de un body de lycra, para sostener la estructura del

cuerpo.

Tener crisis conyugales, crisis existenciales, crisis de identidad, crisis de nervios!

Ser madre soltera, madre casada, madre separada y madre del marido.

Ver un video de fútbol, sólo para hacerle compañía al novio.

Lavar la bombacha en la ducha. Y después colgarla en la canilla, para horror del sexo masculino.

Escuchar que mujer al volante es un peligro constante.

Depilarse las piernas cada 15 dias, !con cera!

Rasgarse las medias en la entrada de la fiesta.

Sentirse lista para conquistar el mundo, cuando esta usando un rouge nuevo. Sentirse realmente infeliz, porque no se tiene una ropa linda para salir.

Llorar en el baño, mirándose al espejo para ver cuál es el mejor ángulo.

La tensión premenstrual

Colocarse una cinta para disimular la panza.

Quedarse completamente feliz, porque él llamó.

Decir no, para que él insista bastante, y después decir si!

Experimentar las nuevas técnicas  sexuales propuestas por él, aguantando la carcajada.

Leer el horóscopo de él todos los dias.

Sumar los números del boleto de colectivo y ver si coincide con la letra del nombre de él.

Quedarse esperando el marido en la cama, cuando él está leyendo su página deportiva...

Sonreir gentilmente a un cliente mientras un cólico te aprieta dejándote sin

aire.

Sentir pánico la primera vez que tenemos que estacionar el auto en un lugar lleno de gente.

Dar mil vueltas para que él entienda que  queremos tener sexo.

Llamar y cortar.

Mirarse en los espejos de las vidrieras en la calle e reojo para ver si seguimos presentables.

Entrar en la farmacia solo para pesarnos.

Olvidarse del dolor del parto frente a la emoción de ver cara a cara al ser que llevamos 9 meses dentro nuestro.

En fin, solo una mujer sabe lo que es ser mujer