REBANADORA

Jorge trabaja en una fábrica de pepinillos. El había trabajado allí por unos cuantos años, cuando un día llega a su casa y le confiesa a su mujer que tiene unas ganas terribles de meter su pene en la rebanadora de pepinillos.

La esposa le sugiere que consulte con un terapeuta sexual para hablar del asunto, pero Jorge le

dice que eso sería muy penoso, y jura que tratará de sobrellevar eso él solo.

Un día, unas cuantas semanas después, Jorge llega a su casa sumamente apenado y su esposa lo nota enseguida y le pregunta:

- Jorge ¿qué te sucede?

- ¿Te acuerdas que te dije que quería poner mi pene en la rebanadora de pepinillos?

- Oh, no lo hiciste ¿no?

- Si, si lo hice.

- Mi Dios! Jorge! ¿y qué paso?

- ¡Me despidieron!

- No Jorge, ¡yo quiero saber qué paso con la rebanadora de pepinillos!

- ¡¡¡Ah!!! a ella también la despidieron.